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<rss xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0"><channel><atom:link href="https://latarara.blogia.com/feed.xml" rel="self" type="application/rss+xml"/><title>latarara</title><description/><link>https://latarara.blogia.com</link><language>es</language><lastBuildDate>Sun, 10 Dec 2023 12:02:20 +0000</lastBuildDate><generator>Blogia</generator><item><title>Ag&#xE1;rrame</title><link>https://latarara.blogia.com/2006/041301-agarrame.php</link><guid isPermaLink="true">https://latarara.blogia.com/2006/041301-agarrame.php</guid><description><![CDATA[<p align="justify">Cuando era peque&ntilde;a, mi familia se escapaba en vacaciones a un pueblo de la Costa del Azahar, Benic&agrave;ssim. All&iacute; ten&iacute;amos una casa a dos manzanas del mar, que recuerdo como una especie de caba&ntilde;a marr&oacute;n parecida a un dado de madera. Yo pensaba que mi padre la hab&iacute;a construido. Tambi&eacute;n cre&iacute;a firmemente que el jard&iacute;n &ndash;casi el m&aacute;s bonito del mundo&ndash; hab&iacute;a sido cosa de mi madre. En &eacute;l sol&iacute;a jugar a la pelota y conduc&iacute;a mi "coche-motor", junto a un magnolio y un po&eacute;tico limonero.</p><p align="justify">Un d&iacute;a de agosto, despu&eacute;s de desayunar un vaso de <em>Cola-Cao</em> y unas tostadas, mis padres me llevaron a la playa. Hac&iacute;a sol, pero el viento soplaba fuerte y el mar parec&iacute;a un poco revuelto. Mi primera ocupaci&oacute;n fue construir, con gran minuciosidad, un peque&ntilde;o castillo de arena que poco despu&eacute;s vend&iacute; a un ni&ntilde;o delgaducho por cinco duros. Luego me aburr&iacute; de los castillos y supliqu&eacute; a mis padres que me llevaran en mi genial balsa hinchable. Enseguida corr&iacute; en direcci&oacute;n al mar, tirando del cord&oacute;n blanco que estaba anudado al bote de pl&aacute;stico. Me encantaba sentarme all&iacute;, en aquel min&uacute;sculo espacio radicalmente m&iacute;o<strong>,</strong> y observar a los dem&aacute;s ni&ntilde;os desde mi hogar flotante y protector&hellip; </p><p align="justify">Por sorpresa, a los pocos minutos de estar en el agua, vino una ola gigantesca que, como un manto de lana mojada, envolvi&oacute; mi barca, y &eacute;sta volc&oacute; al instante. Recuerdo entonces un espacio de tiempo indefinible &ndash;no sabr&iacute;a decir si de minutos o de horas&ndash;, en el que me ard&iacute;an los ojos, la arena y la espuma se confund&iacute;an con mi cuerpo y ve&iacute;a el mar al rev&eacute;s.</p><p align="justify">Pero mi memoria s&iacute; guarda con claridad una sensaci&oacute;n: unas manos me cog&iacute;an por los tobillos y, como quien agarra una zanahoria por sus hojas para desenterrarla, me sacaban del agua<strong>.</strong> Ya en la orilla vi que hab&iacute;a sido mi padre. Mi madre me daba palmaditas en la espalda para que tosiera y escupiera la arena que hab&iacute;a tragado. Y el canijo de los cinco duros me se&ntilde;alaba, ri&eacute;ndose de mi incidente con su circulito de amigos demoniacos.<em> </em></p><p align="justify">Despu&eacute;s, una crece y disfruta de poder tirarse al agua sin pedir permiso. Se alegra de que las risas del <em>ni&ntilde;o-adulto</em> de al lado no sepulten su autoestima bajo la tierra. Le encanta poder construir castillos de arena (de piedra, incluso) sin ayuda. Elige la profesi&oacute;n, decide que nunca m&aacute;s probar&aacute; el pur&eacute; de borraja&hellip; y escribe su historia con sus propias palabras. Pero lo que una tambi&eacute;n a&ntilde;ora es que, en algunos momentos, alguien la agarre de los tobillos y la saque del agua. Cada vez el mar es m&aacute;s grande, y el nadador m&aacute;s desconfiado. </p>]]></description><pubDate>Thu, 13 Apr 2006 13:15:00 +0000</pubDate></item><item><title>Hollywood, am&#xE9;n</title><link>https://latarara.blogia.com/2006/033004-hollywood-amen.php</link><guid isPermaLink="true">https://latarara.blogia.com/2006/033004-hollywood-amen.php</guid><description><![CDATA[<span>&nbsp;</span><span>Pum, pum. Ya est&aacute;, todo ha acabado. &ldquo;Tranquila, nena&rdquo;, dice Jack, mientras la sensual Melissa &minus;con poco m&aacute;s que un cintur&oacute;n por vestido&minus; se abraza a su fornido acompa&ntilde;ante. <em>The End</em>. <br /></span><span>&nbsp;<br /></span><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Qu&eacute; gozada, el cine americano de hoy. A uno le queda incluso el sabor a <em>MacDonald&rsquo;s</em> en la boca. Los chavales salen del cine con una pistola en la chaqueta; en la vuelta hacia casa, aprietan el acelerador y emprenden una masculina carrera de coches; a las mujeres se las conquista con pasta, piensan. O con romanticismo banal. Qu&eacute; f&aacute;cil es todo. Las chicas, con un escote de infarto, un cabello rubio y perfecto, unas ganas irrefrenables de decir tontadas (&ldquo;&iexcl;Oh, eres tan fuerte!&rdquo;), se miran y remiran en el cristal de los escaparates. Unas tallas menos, unas siliconas m&aacute;s&hellip; Ellos y ellas aprenden frente a la pantalla que la vida no es compleja, que todo se soluciona con una bala y un revolc&oacute;n r&aacute;pido. Que la vida es vivir por el patriotismo, por la reputaci&oacute;n, por el amor y el romance idealizados.<span>&nbsp;&nbsp; </span><br /></span><span>&nbsp;<br /></span><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Recuerdo con una sonrisa la esclarecedora conversaci&oacute;n que mantuve, a los once a&ntilde;os, con un vecino del pueblo en el que yo veraneaba con mis padres. Ese vecino se llamaba &minus;y se llama&minus; Seraf&iacute;n. Polic&iacute;a. Un porte impresionante: guapo, musculoso, sonriente, moreno. De pel&iacute;cula. La voz, un hilo agudo del que hab&iacute;a que tirar para que el sonido saliera. Primera contradicci&oacute;n cine-realidad. Seraf&iacute;n sol&iacute;a dedicar su tiempo libre a cultivar lechugas y tomates en la huerta que hab&iacute;a plantado frente a su casita. Una ma&ntilde;ana, mientras yo observaba c&oacute;mo arrancaba una lechuga de la tierra, me dio por preguntarle acerca de su apasionante trabajo. &ldquo;&iquest;C&oacute;mo es eso de ser polic&iacute;a?; &iquest;a cu&aacute;ntos se&ntilde;ores has matado?; &iquest;alguna vez te han herido?&rdquo;. &ldquo;No est&aacute; mal; no he matado a ninguno; una vez me hice un corte aqu&iacute;, en el muslo&rdquo;. La voz, cada vez m&aacute;s aguda. &ldquo;&iquest;Qu&eacute; pensabas, ni&ntilde;a? No hay heroicidades, o quiz&aacute; una sola en la vida&rdquo;. <br /></span><span>&nbsp; <br /></span><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ah&iacute; comenc&eacute; a ser consciente de que el d&iacute;a a d&iacute;a no es una peli yanqui, de que en las pantallas a menudo s&oacute;lo vemos las sombras que percib&iacute;an los personajes del mito de la caverna, proyectadas sobre una pared... Result&oacute; que no hab&iacute;a quinientos mil asesinos en serie en cada ciudad; adem&aacute;s, los procesos judiciales no eran tan espectaculares; tampoco los romances tan perfectos; uno no sab&iacute;a qu&eacute; decir en cada momento, ni le acompa&ntilde;aba una banda sonora cuando se tropezaba o cuando se enamoraba. Los violines no suenan m&aacute;s que en nuestras cabezas.<span>&nbsp;&nbsp;</span><br /></span><span>&nbsp;<br /></span><span><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</span>Al principio, uno se siente desenga&ntilde;ado. La realidad no resulta tan fant&aacute;stica como el cine. Pero despu&eacute;s las cosas cambian. M&aacute;s que las cosas, uno mismo: la vida supera a aquella que muchos idealiz&aacute;bamos. Lo que hay de sufrimiento real, lo hay de real felicidad; todo es m&aacute;s dif&iacute;cil que una bala o que una noche en un motel de carretera. Por eso, ahora no me divierte imaginar mi existencia como la del protagonista de una t&iacute;pica pel&iacute;cula norteamericana, sino compadecer a Jack y a Melissa, porque sus historias son mucho m&aacute;s planas que la m&iacute;a. </span>]]></description><pubDate>Thu, 30 Mar 2006 12:24:00 +0000</pubDate></item><item><title>Mujer de papel</title><link>https://latarara.blogia.com/2006/033003-mujer-de-papel.php</link><guid isPermaLink="true">https://latarara.blogia.com/2006/033003-mujer-de-papel.php</guid><description><![CDATA[&iquest;Te obsesionas demasiado con tu cuerpo? Cinco claves para superarlo. &iquest;Crees que tu pareja te es infiel? Resu&eacute;lvelo en tres pasos&hellip; &iexcl;Ay! Me encantan las revistas femeninas que traen los diarios el fin de semana. &iquest;Qu&eacute; hay mejor? Una queda enseguida seducida por la portada: un poco de moda por aqu&iacute;, una entrevista a una mujer que ha llegado lejos por all&aacute;, lo &uacute;ltimo en maquillaje y una de esas preguntas tipo &ldquo;&iquest;Por qu&eacute; no funciona tu relaci&oacute;n?&rdquo;.&nbsp;&nbsp;<br /><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Hace ya bastantes a&ntilde;os que en mi casa empez&oacute; a circular los s&aacute;bados <em>Mujer de hoy</em> (ahora <em>Mujer hoy</em>), que mi padre tra&iacute;a envuelta en <em>El Correo</em>. Mi padre primero le&iacute;a el peri&oacute;dico, pero no hab&iacute;a s&aacute;bado en el que no leyese tambi&eacute;n la revista. Yo me part&iacute;a de la risa. &ldquo;Pap&aacute;, &iexcl;si no eres una mujer de hoy!&rdquo;. &ldquo;Ya, pero me gusta ver qu&eacute; os preocupa&rdquo;. Entonces yo me segu&iacute;a riendo. A&uacute;n era peque&ntilde;a y apenas llegaba a hojear las p&aacute;ginas de moda y la secci&oacute;n de maquillaje, para saber qu&eacute; era eso de la m&aacute;scara de pesta&ntilde;as y el <em>gloss</em> o brillo de labios. Aprend&iacute; que una mujer nunca deb&iacute;a salir de casa sin ellos en el bolso. Por entonces no me interesaban los temas que trataba <em>Mujer de hoy </em>porque yo no era su p&uacute;blico: &iquest;qu&eacute; sab&iacute;a yo de una relaci&oacute;n amorosa o de la dificultad de la mujer para ascender en el trabajo? As&iacute; que dej&eacute; pasar el tiempo porque pens&eacute;: t&uacute; ser&aacute;s todo esto dentro de unos a&ntilde;os. T&uacute; ser&aacute;s esta mujer que aqu&iacute; aparece, cosmopolita, triunfadora, chic, emprendedora, con conflictos amorosos, siempre arreglada, siempre <em>in. </em><br /></p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Pero hoy la gracia que me hac&iacute;a mi padre cuando se sentaba en el sof&aacute;, frente a la ventana, para leer la revista con la m&aacute;xima atenci&oacute;n, se convierte casi en tristeza. O en rabia. No contra &eacute;l, sino contra el hecho de que esa revista pueda orientar al sexo masculino sobre c&oacute;mo es la mujer (le gustaba ver qu&eacute; <em>nos </em>preocupa) o guiar al sexo femenino acerca de c&oacute;mo debe ser. La visi&oacute;n de la mujer que se nos ofrece suele caer a menudo en lo pobre y superficial. &iexcl;Mi mayor preocupaci&oacute;n cuando me despierto por las ma&ntilde;anas no es qu&eacute; crema de d&iacute;a utilizar! &iexcl;Cuando saco tiempo libre no me muero por ir de <em>shopping, </em>ni tampoco gasto mis ahorros en un <em>peeling</em> facial!<em> </em>Hace un tiempo aparec&iacute;an, por ejemplo, los trucos de Kate Moss para convertirse en una &ldquo;mujer diez&rdquo;. Mejor no hablemos de trucos&hellip;<br /></p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Desespera intentar llegar a comprender la paradoja de estas revistas, que con su mensaje casi feminista ahondan en el machismo: no te obsesiones por tu aspecto, las mujeres somos m&aacute;s que eso; pero, cuidado, no se te ocurra comer chocolate ni ir sin pintar a hablar con <em>&Eacute;l </em>&ndash;ese <em>&Eacute;l </em>omnipresente que recorre toda la revista&ndash;, o no se fijar&aacute; en ti. Igual de exasperante es averiguar cu&aacute;nto quieres a tu novio o marido en funci&oacute;n de la cantidad de aes, bes o ces que hayas tachado en el test de turno. Y lo peor: una no puede dejar de hacer un test, por muy rid&iacute;culo que sea, si llega a sus manos.<br /></p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ahora tengo entre mis manos una de esas entrevistas a la mujer triunfadora de la semana, &eacute;sa que ha llegado a la cima laboralmente y que ha sabido conciliar trabajo y familia. Me apasiona. Voy a ver si me da las claves, de mujer a mujer, para estar segura de s&iacute; misma, ser inteligente, tener &eacute;xito en el amor y, sobre todo, estar siempre mona. Estoy segura de que, si sigo sus consejos, terminar&eacute; en la portada de <em>Yo donna </em>diciendo: &ldquo;Me encanta vuestra revista&rdquo;. </p>]]></description><pubDate>Thu, 30 Mar 2006 12:20:00 +0000</pubDate></item><item><title>&#xBF;Y a m&#xED;, qu&#xE9;?</title><link>https://latarara.blogia.com/2006/033002-y-a-mi-que-.php</link><guid isPermaLink="true">https://latarara.blogia.com/2006/033002-y-a-mi-que-.php</guid><description><![CDATA[<p>La &uacute;ltima moda en los peri&oacute;dicos: recortar el escaso espacio dedicado a la informaci&oacute;n para incluir la huella de lo que se ha dado en llamar &ldquo;periodismo ciudadano&rdquo;. En las p&aacute;ginas del gratuito <em>ADN</em> ha aparecido, en la parte superior de la noticia principal de cada secci&oacute;n, un apartado llamado <em>Xpresate</em>. (Utilizar &ldquo;Expr&eacute;sate&rdquo; supon&iacute;a caer en un arca&iacute;smo). En ese recuadro, una persona ajena al diario y a la profesi&oacute;n period&iacute;stica se <em>xpresa</em>. Sobre la muerte de Milosevic le&iacute; ayer: &ldquo;Ahora habr&aacute; un criminal menos, aunque no ha pagado todo el da&ntilde;o que ha hecho&rdquo; (Francisco Sarmiento). &iquest;Y a m&iacute;, qu&eacute;?<br /></p><p>&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Tal &ldquo;invasi&oacute;n ciudadana&rdquo; no se limita a las ligeras p&aacute;ginas de los peri&oacute;dicos gratuitos. Diarios de peso incuestionable tambi&eacute;n se han apuntado a esta pr&aacute;ctica a veces populista, que antes se reduc&iacute;a a peque&ntilde;as encuestas y a las cartas al director. <em>El Correo</em>, del grupo Vocento, ha realizado en los &uacute;ltimos d&iacute;as una renconversi&oacute;n de su producto, incluyendo en algunas secciones las palabras de quienes env&iacute;an e-mails a <em>elcorreodigital.com</em>. En la primera p&aacute;gina de deportes, este peri&oacute;dico dedic&oacute; ayer dos columnas de cinco a las opiniones de los lectores acerca del &uacute;ltimo partido del Athletic. &ldquo;&iexcl;Qu&eacute; nervios pas&eacute; con el penalti de Iraola y Tiko, pero me llev&eacute; una alegr&iacute;a como hac&iacute;a a&ntilde;os! Creo que la mala suerte nos ha abandonado; a partir de ahora, iremos para arriba&rdquo;.<br /></p><p><span>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; </span>Es un absurdo, a estas alturas, pedirle a un medio que se olvide del entretenimiento. Precisamente porque, en parte, la buena noticia es la noticia entretenida. Pero &iquest;hasta qu&eacute; punto debe perder el periodismo su funci&oacute;n? &iquest;D&oacute;nde est&aacute; la frontera entre el periodismo <em>para</em> el lector y el periodismo <em>del</em> lector? Cada vez la informaci&oacute;n y la investigaci&oacute;n se encuentran m&aacute;s marginadas, en favor de una publicidad expansiva y de unas opiniones poco fundadas que apenas aportan nada al conocimiento del lector.<br /></p><p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Aunque el ciudadano debe estar presente en los diarios, puesto que a &eacute;l se dirigen, no deber&iacute;a recortarse el espacio para la informaci&oacute;n rica y rigurosa. Los peri&oacute;dicos, y no digamos las cadenas de televisi&oacute;n, ya ignoran demasiadas noticias por falta de espacio o de tiempo, en este impaciente mundo de la prisa. Si al menos la inclusi&oacute;n de estos contenidos &ldquo;ciudadanos&rdquo; supusiese un aumento de la cantidad de p&aacute;ginas&hellip; Pero los n&uacute;meros priman a menudo sobre lo et&eacute;reo, y las ideas sobre lo que es conveniente &shy;&minus;para el periodismo, para el periodista y para el lector&minus; son s&oacute;lo eso, reflexiones. Quiz&aacute; deba enviar una de ellas a la edici&oacute;n digital de <em>El Correo</em>. Probablemente la tendr&aacute;n muy en cuenta.</p>]]></description><pubDate>Thu, 30 Mar 2006 12:18:00 +0000</pubDate></item><item><title>Prisioneros</title><link>https://latarara.blogia.com/2006/033001-prisioneros.php</link><guid isPermaLink="true">https://latarara.blogia.com/2006/033001-prisioneros.php</guid><description><![CDATA[<p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify; tab-stops: 18.0pt">&iquest;Quieren leer la historia de alguien que una vez tuvo dos minutos de tiempo? El hombre era alto y joven, pero algo encorvado; su traje, gris marengo, elegante, impecable; la mirada, nueva. Sus ojos recorr&iacute;an todo lo que alcanzaban, parec&iacute;an examinar su entorno como si frente a &eacute;l se descubriese un universo fascinante. De hecho, era la primera vez que lo ve&iacute;a. Miraba hacia todas partes y, por fin, de forma consciente, apreciaba el campo de visi&oacute;n que no comprend&iacute;a &uacute;nicamente la l&iacute;nea que corr&iacute;a paralela al suelo, a la altura de sus ojos. Admiraba los edificios rojizos y marrones, las calles adoquinadas, el chaval que le&iacute;a el peri&oacute;dico a su derecha y los apretados pasos taconeantes de la mujer que caminaba a su izquierda. </p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-align: justify; tab-stops: 18.0pt">&nbsp;</p><p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 35.4pt; text-align: justify">Cu&aacute;nto cuesta detenerse un segundo en esta vida que en la ciudad corre m&aacute;s que la luz&hellip; Cuando bajo en el ascensor con mi vecino del sexto no mantengo una reuni&oacute;n social, como antes se hac&iacute;a al encontrarse a la entrada del edificio. Pocos conocen hoy algo de quienes viven al otro lado de su pared. &iquest;Y qu&eacute; hay de quienes nos sirven un caf&eacute; todas las ma&ntilde;anas? &iquest;Y de quienes coinciden siempre con nosotros en el mismo vag&oacute;n del metro? No sabemos nada. Nos hemos convertido en sigilosos fantasmas que, en soledad, se dirigen a su trabajo por la ma&ntilde;ana y vuelven a casa por la noche. Todos los d&iacute;as trazo el mismo recorrido lineal (&Iacute;&ntilde;igo Arista, 7 &ndash; Facultad de Comunicaci&oacute;n) sobre un mapa urbano, moderno y atestado de hormiguitas como yo.</p>&nbsp; <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 35.4pt; text-align: justify">A veces pienso que la ciudad nos come; o quiz&aacute; nos la hayamos comido nosotros. Siempre voy de aqu&iacute; para all&aacute; presurosa, con la mente en otro lado y las pupilas clavadas en la nada. Mis pasos avanzan firmes e imperturbables, pero tremendamente solos. Hace unos d&iacute;as, un amigo me hizo una pregunta tan sencilla que me destroz&oacute;: &ldquo;&iquest;C&oacute;mo son los que tienen la tienda de labores que est&aacute; junto a tu casa?&rdquo;. No supe contestar. No me digan que no les ha ocurrido algo parecido en alguna ocasi&oacute;n. Vivo prisionera de m&iacute; misma, en mi peque&ntilde;a celda mental, individual, sin darme cuenta.</p>&nbsp; <p class="MsoNormal" style="margin: 0cm 0cm 0pt; text-indent: 35.4pt; text-align: justify">A las ocho de la ma&ntilde;ana, si no me ha dado tiempo a desayunar, me olvido de que el mundo a mi alrededor existe. Esos d&iacute;as &ndash;la mayor&iacute;a&ndash; suelo tomar el caf&eacute; en la facultad. Uno de los camareros es un hombre amable que siempre me saluda cuando nos cruzamos por la calle. Y me apena no saber su nombre, no haberle preguntado nunca un t&iacute;mido &ldquo;&iquest;Qu&eacute; tal?&rdquo;. Pero estoy contenta porque al menos he apartado los ojos de mi taza y he reparado en &eacute;l. Ma&ntilde;ana habr&aacute;n pasado cincuenta a&ntilde;os y no quiero mirar atr&aacute;s pensando que he vivido subida a un coche de carreras, con los ojos borrosos de humo y sin arrugas de sonrisa junto a los labios.</p>]]></description><pubDate>Thu, 30 Mar 2006 12:15:00 +0000</pubDate></item><item><title>El primer d&#xED;a siempre es especial</title><link>https://latarara.blogia.com/2006/032702-el-primer-dia-siempre-es-especial.php</link><guid isPermaLink="true">https://latarara.blogia.com/2006/032702-el-primer-dia-siempre-es-especial.php</guid><description><![CDATA[<p>Hola a todos (?). Aqu&iacute; empieza lo que se convertir&aacute; en un hito de la Historia, mi blog. En fin, todo esto entre par&eacute;ntesis. Aportar&eacute; a la Red mis telara&ntilde;as y espero que vosotros, vuestros comentarios amables y / o amables. Un saludo y hasta cada poco. </p>]]></description><pubDate>Mon, 27 Mar 2006 11:39:00 +0000</pubDate></item></channel></rss>
