Mujer de papel

20060330124200-pint-picasso3.jpg¿Te obsesionas demasiado con tu cuerpo? Cinco claves para superarlo. ¿Crees que tu pareja te es infiel? Resuélvelo en tres pasos… ¡Ay! Me encantan las revistas femeninas que traen los diarios el fin de semana. ¿Qué hay mejor? Una queda enseguida seducida por la portada: un poco de moda por aquí, una entrevista a una mujer que ha llegado lejos por allá, lo último en maquillaje y una de esas preguntas tipo “¿Por qué no funciona tu relación?”.  

        Hace ya bastantes años que en mi casa empezó a circular los sábados Mujer de hoy (ahora Mujer hoy), que mi padre traía envuelta en El Correo. Mi padre primero leía el periódico, pero no había sábado en el que no leyese también la revista. Yo me partía de la risa. “Papá, ¡si no eres una mujer de hoy!”. “Ya, pero me gusta ver qué os preocupa”. Entonces yo me seguía riendo. Aún era pequeña y apenas llegaba a hojear las páginas de moda y la sección de maquillaje, para saber qué era eso de la máscara de pestañas y el gloss o brillo de labios. Aprendí que una mujer nunca debía salir de casa sin ellos en el bolso. Por entonces no me interesaban los temas que trataba Mujer de hoy porque yo no era su público: ¿qué sabía yo de una relación amorosa o de la dificultad de la mujer para ascender en el trabajo? Así que dejé pasar el tiempo porque pensé: tú serás todo esto dentro de unos años. Tú serás esta mujer que aquí aparece, cosmopolita, triunfadora, chic, emprendedora, con conflictos amorosos, siempre arreglada, siempre in.

        Pero hoy la gracia que me hacía mi padre cuando se sentaba en el sofá, frente a la ventana, para leer la revista con la máxima atención, se convierte casi en tristeza. O en rabia. No contra él, sino contra el hecho de que esa revista pueda orientar al sexo masculino sobre cómo es la mujer (le gustaba ver qué nos preocupa) o guiar al sexo femenino acerca de cómo debe ser. La visión de la mujer que se nos ofrece suele caer a menudo en lo pobre y superficial. ¡Mi mayor preocupación cuando me despierto por las mañanas no es qué crema de día utilizar! ¡Cuando saco tiempo libre no me muero por ir de shopping, ni tampoco gasto mis ahorros en un peeling facial! Hace un tiempo aparecían, por ejemplo, los trucos de Kate Moss para convertirse en una “mujer diez”. Mejor no hablemos de trucos…

        Desespera intentar llegar a comprender la paradoja de estas revistas, que con su mensaje casi feminista ahondan en el machismo: no te obsesiones por tu aspecto, las mujeres somos más que eso; pero, cuidado, no se te ocurra comer chocolate ni ir sin pintar a hablar con Él –ese Él omnipresente que recorre toda la revista–, o no se fijará en ti. Igual de exasperante es averiguar cuánto quieres a tu novio o marido en función de la cantidad de aes, bes o ces que hayas tachado en el test de turno. Y lo peor: una no puede dejar de hacer un test, por muy ridículo que sea, si llega a sus manos.

        Ahora tengo entre mis manos una de esas entrevistas a la mujer triunfadora de la semana, ésa que ha llegado a la cima laboralmente y que ha sabido conciliar trabajo y familia. Me apasiona. Voy a ver si me da las claves, de mujer a mujer, para estar segura de sí misma, ser inteligente, tener éxito en el amor y, sobre todo, estar siempre mona. Estoy segura de que, si sigo sus consejos, terminaré en la portada de Yo donna diciendo: “Me encanta vuestra revista”.

30/03/2006 12:20 Autor: latarara. Enlace permanente.

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Autor: jasona

Que risas lo de tu padre, leyendo la revita atentamente para ver qué es lo que os preocupaba. Aunque el pobre se pillaría un trauma. Me he reído un montón, sobre todo porque leía con tu tono imitador y tu cara de: nena!
Aunque, la profundidad del tema, y sintiendolo mucho te lo tengo que decir, no creo permita el tono irónico que has querido imprimir a la columna.

Fecha: 30/03/2006 17:36.



Autor: aneya

Yo no soy una mujer de hoy, y creo que nunca lo seré. A duras penas me pinto el ojo cada mañana para intentar ocultar mis ojeras crónicas (sí, me acompañan desde que nací). Si voy con tacones todo el día puedo acabar llorando todo el día, pero ahí estoy haciendo caso a mi madre e intentando ir mona (que inocente...). Pero desgraciadamente (o no) no tengo un ÉL omnipresente que llene mi vida, y desde luego si alguna vez tengo un él, espero que sea con minúsculas como yo lo soy. A mi altura (la de sin los tacones).
Por cierto, un día cayó en mi manos una revista para hombres. Increíble. Toda persona que cogía esa revista descrubría algo nuevo. Leedla por favor. Si todavía la conservo, os la pasaré.
Nos vemos

Fecha: 31/03/2006 21:46.



Autor: lupas

qué bien ha hecho salaverría en poner un test para lo del análisis del cibermedio. Porque yo me he puesto a hacerlo hasta feliz. Porque Tienes toda la razón del mundo en que una fuerza interna nos atrae hacia todo tipo de cuestionarios. Lo malo es que en el de SalaBerria el resultado va a contar un 25% de la nota.

Fecha: 02/04/2006 11:10.


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